Monday, September 25, 2006

Ese animal llamado HUMANIDAD


“Juan Comodor buscando agua encontró
petróleo, pero se murió de sed”.
Facundo Cabral


Alguien puso a la Humanidad en este planeta, es como una cárcel, como si esta especie estuviera maldita y la hubieran aislado para que no contaminara otras especies en el universo.
A este planeta le pusieron límites. Prácticamente obligaron a los humanos a permanecer en tierra; es decir, el agua estaba prohibida para otras cosas que no fueran beber y mantenerse con vida.

El aire también era para respirar y mantenerse con vida, la selva para producir aire limpio y purificar el agua.

Porque ese aire y esa agua, es la misma que viene acompañando al mundo desde que lo inventaron.

Sólo unos cuantos kilómetros de atmósfera envuelven este planeta donde el ser humano fue enviado a pagar su penitencia.

Quién sabe qué pecado cometieron los padres de la Humanidad que fue segregada, aislada, confinada, dejándole sólo el maravilloso espectáculo del universo a través de una gigantesca ventana a la que llaman cielo.

Pero Alguien cometió el error de retirar la vigilancia.

Confiados en una celda segura, los carceleros de fueron y dejaron a la Humanidad sola para que hiciera con este planeta lo que quisiera.

Entonces comenzó a invadir el agua. Los mares se llenaron de hombres y mujeres, compitieron con los peces e inventaron mitos.

De pronto el agua, los mares, los ríos y las nieves eternas ya no fueron suficientes para calmar la curiosidad de la Humanidad.

Aún más, le preocupaban las estrellas y la forma de cómo salvar esos cuantos kilómetros de aire que le separaban del espacio negro, donde comienza el universo libre.

Finalmente, la Humanidad pudo compartir el aire con los pájaros, ya no era solamente para respirar, sino para volar y descubrir los misterios de la cerradura de la celda.

Así, pudo salir al espacio negro, a dejar lejos la Tierra, a comenzar a liberarse de su confín. Pudo ver su maravillosa cárcel desde afuera.

La Humanidad no puede estarse quieta, algo la impulsa a romper cadenas, una misteriosa fuerza la lleva a destruir lo que le rodea, a causar daño a lo que le sirve, a contaminar aquello que le mantiene con vida.

La Humanidad puede rodearse de lujos y comodidades, puede pagar sirvientes y sicarios, puedes tener, tener y tener; comprar, comprar y comprar. La Humanidad puede despreciarse a sí misma, negarse así misma y corre siempre el riesgo de acabarse a si misma.

Puede darle valor inmenso a las cosas que saca de la Tierra, las piedras pueden valer millones, puede adornar sus ciudades para llamar la atención a sus congéneres, puede aparentar vivir en la opulencia mientras se deterioran otras partes del mundo que le fue conferido, pero no le da valor a lo que le permite seguir con vida, hasta que llega la posibilidad de perder.

Entonces se amotina, pelea por el aire para respirar, golpea por el agua para beber. Ahí se da cabal cuenta que todos los billetes, las piedras preciosas, el petróleo y las calles hermosas que le dan estatus, no sirven de nada si le quitan el agua y el aire.

Ahí sale a flote la parte animal de cada uno de sus miembros, ahí cada quien se rasca con sus propias uñas; ahí unos se aprovechan de los otros.

La debilidad de la Humanidad es creer que todo lo puede, hasta retar Al que lo confinó en este hermoso lugar, porque la Humanidad es un prisionero privilegiado que niega su propia debilidad.

Hoy vemos como se puede poner de rodillas a otros humanos quitándole eso que no tiene valor, el agua.

De pronto ve que el agua sí se puede cuidar, ahorrar y también se da cuenta que es un arma para dominar a los demás.

Friday, September 15, 2006

Tu autoestima


Hay muchas formas de reconciliarse con la vida. Uno puede darse cuenta, de pronto que los errores cometidos lo han llevado a formarse juicios erróneos, a concebir concepto equivocados y lo peor a emitir juicios condenatorios contra alguien que no lo merece.
Claro que las acciones de los demás pueden desembocar en la elaboración de una serie de ideas sobre esas conductas, que finalmente son ajenas pero que influyen en mayor o menor medida en nuestra toma de decisiones; sobre todo, cuando esas conductas son cercanas, de parientes, de personas amadas por uno mismo.
Cuando la posición que se desempeña ante esas personas debiera ser de autoridad y esa autoridad se ve socavada o menospreciada por aquellos que deberían acatarla, se presente como una especie de rompimiento, de pérdida de confianza aunque se pueda decir que los lazos de afecto no se rompan ni se tensen, ni reciban afectación alguna.
Por ejemplo, cuando un hijo engaña a sus padres y es descubierto, hay una pérdida de confianza, hay una tensión en la relación afectuosa, pero no se rompe, a menos de una situación muy extrema. Cuando el hijo es descubierto que decía mentiras a sus padres por suponer que al decir la verdad le prohibirían lo que hace; entonces todos descubren que estaban viviendo en medio de una tremenda falta de comunicación.
Y, mientras unos creen que su autoridad es respetada a ultranza, los otros creen que jamás serán descubiertos y que, además, lo que hacen no hará daño a nadie.Pero la confianza esta traicionada, para recuperar eso costará mucho esfuerzo por parte de todos los involucrados, porque ¿cómo creer? Porque entonces aparecen en escena los antivalores, la hipocresía y el cinismo y así, pues ¿cómo creer?
El caso es que el individuo que descubre que su autoridad o su jerarquía en el ámbito familiar no fue respetada, puede caer en un estado depresivo y culpar a todo y a todos de lo malo que pudiera pasar al interior de su familia y así, basado en una serie de supuestos, condenar y tomar decisiones equivocadas.
La autoestima también cuentaY es que esos desengaños van a dar directamente a la autoestima; un sentimiento de culpabilidad invade y el mundo se derrumba.El problema es propio, unipersonal y no de los demás, ni siquiera de los responsables del engaño.Es decir, uno mismo tendrá las respuestas para salir delante de una situación de desconfianza hacia todo y hacia todos y comenzar a ver hacia dentro de uno mismo, sanamente cuestionarse sobre el rumbo que llevaba la vida antes del “descubrimiento” y retomarla a partir de ahí, a ser lo que se era en aquel momento para poder demostrar que el motor de las demás vidas sigue siendo uno y lo que pudiera pasar será para daño de quien lo haga, porque uno busca luchar por el bienestar de todos y si alguien de esos ‘todos’ lo pone en duda, pues que empiece a buscar su propio camino, porque el nuestro ya está trazado.Pero revisar hacia adentro no es fácil, porque en nuestra mente sólo encontraremos que estábamos en el camino para hacer el bien, por que sabemos que jamás actuaríamos en contra de quienes amamos. Esa visión dificultaría detectar el error y podemos caer en la trampa de echarle la culpa a todos de lo que ha sucedido.Ese sentimiento de víctima es muy peligroso para poder rescatar el valor de uno mismo, el real, el que todos de alguna forma, perdieron de vista y se regocijaron en otros lados creyendo que ahí estarían mejor y si lo siguen creyendo pues que se queden ahí, mientras buscamos la forma de salvar nuestro propio valor.Es bueno reconocer que caímos en el papel de la eterna víctima, es bueno reconocer que dejamos pasar tiempo para subsanar el daño que haya causado aquel “descubrimiento”, sin aceptar que los “descubiertos” también llevan ya su dosis de culpa de manera conciente.Recuperarse a uno mismo, es quizá la parte más difícil, pero necesariamente, es un paso a seguir si se van a mantener, de manera aceptada por todos los involucrados, las relaciones, si se desea respetar la figura de autoridad, de todas formas, aquellos nexos de amor que dieron origen a toda esa relación, ahí están y, un paso importante es reconocer el descuido en el que se dejaron caer. Entonces, dejar de culpar a los demás, dejar el papel de víctima y asumir el rol que todos conocieron desde el principio, la autoestima cuando se cae, afecta a todos.

¿Para siempre?

Hemos buscado juntos una salida a los problemas de la vida de cada quien y juntos nos hemos enredado más en una maraña de conflictos que ponen en riesgo la unión que una vez dijimos sería para siempre.
Trabajamos en pos de un objetivo, pero nunca dijimos que fuera el mismo para ambos intereses y ahora que las cosas pintan de otro color, cambias de bando dejando la nave casi a la deriva.
Es decir, tomamos un mismo rumbo con la idea de llegar a sitios diferentes pero, cada uno creyendo en la coordinación total de nuestras acciones. Caro hemos de pagar esa confusión. Porque veinte años no son nada y cuando la meta se acerque los caminos se bifurcarán, entonces habrá que tomar una decisión y la historia que una vez pensamos concluir con un final feliz, se verá abruptamente corregida; de golpe y porrazo los personajes que la integran dejarán de ser para convertirse en otros, totalmente diferentes y ajenos al resto de la trama que supuestamente organizamos para alcanzar el bienestar de todos.
Hoy, con una derrota más a cuestas, estamos cuestionando lo que hicimos mal, buscamos los errores y también buscamos culpables, mientras aquellos que siguen siendo nuestros enemigos salen de su escondite para festejar nuestro fracaso.
La trampa fue colocada por nuestras propias manos. Paso a paso fuimos tejiendo la telaraña en la que nos quedaríamos atrapados para siempre. Vamos. Las cosas son tan graves que no ves una salida. Apostamos casi todo al proyecto de equipo, pero sin dejar de ver aquel grupo al que pertenecimos bajo el cobijo del que ahora nos perseguirá sin dar cuartel. Así es la vida.
Si alguien no arriesgara, las cosas se tornarían muy aburridas, siempre viendo la misma cara; esa que en un momento ni siquiera se dignó a responderte el saludo.
Hoy el sol salió para calentar al bando enemigo y nosotros nos quedamos en medio del frío que deja saber que no fuimos capaces de organizarnos debidamente; además, nuestro bloque no podía representar a la totalidad de las manos y cabezas que necesitamos para alcanzar la meta anhelada.
Nuestro porte de triunfo cambió totalmente luego de saber que más allá de nuestros esfuerzos, otros se dejarían ganar; aquellos prefirieron la comodidad de lo conocido que buscar emprender un nuevo camino para mejorar. Definitivamente no hemos perdido nada si adoptamos la actitud de que aquí, donde se concentraron nuestras fuerzas, alcanzamos el objetivo

¡Viva México cabrones!

A casi 200 años de que México empezara a querer ser un país, las cosas se están poniendo color de hormiga.
Desde niño había visto como la figura del presidente de la República era respetable y todos la resptaban.
Llegaba el 15 de septiembre, la hora de la ceremonia de "El Grito" y era sublime ver como todos se acoplaban a las arengas del mandatario.
Hoy estamos a un tris de que todo eso se vaya a la basura.
Pues resulta que hoy, en México tenemos tres presidentes.
1.- Vicente Fox, que es el oficial y ya va de salida, le quedan dos meses.
2.- Felipe Calderón, que es el oficialmente electo por el TRIFE y va a empezar a cobrar como presidente a partir de diciembre.
3.- Andrés Manuel López Obrador, que cree que ganó las elecciones del dos de julio pasado. Pero no es él solo. Hay millones de mexicanos que piensan como él y que darán el "Grito" sólo con él en el Zócalo capitalino.
Ante eso, el presidente actual, Fox, prefirió huir antes que cumplir con la tradición del ¡Vivan los héroes que nos dieron patria!!

Todos los presidentes priistas se iban a Dolores, Guanajauato en el quinto año de su mandato, pero Vicente Fox no quiso seguir con esa tradición, simplemente porque no quería, vaya el es panista.
Pero fue obligado por AMLO.
Digo, ¿Quiénes serán los héroes del futuro?

A manera de presentación

Una de las razones para presentar este blog, es una imperiosa necesidad de decirle cosas a la gente.

Pero siempre pasa que la gente no quiere oirnos, menos leer.
Entonces, tercamente me pongo a escribir como loco, porque algún loco (o loca) me escuchará (leerá).
Y es que en este momento en Coatzacoalcos no se pueden decir muchas cosas en los periódicos, como que todos está comprados por la autoridad autoritaria que se enoja de todo y por todo si uno no habla de lo bien que van.

Aquí empezamos, esperemos recibir propuestas, comentarios y críticas.

Lo que pasa a nuestro alrededor debe ser elevado a la categoría de noticia importante, y no sólo los boletines de las dependencias son lo que la sociedad necesita saber.

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