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Luz de la vida

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Es esa luz que me guía, me lleva por este camino como faro puesto por alguien para que mis pasos no tropiecen y mi ruta no se pierda.

Sin ver la vereda sólo sigo esa luminosidad que avanza delante de mi y pareciera que evita deslumbrarme, la persigo como si fuera la última oportunidad de mi vida, como el trofeo por haber cumplido todas las reglas.

No sé exactamente qué es, qué la produce, dónde se genera y por qué a mí, pero la sigo sin pensar en un posible tropiezo, sin imaginarme que pudiera ser un espejismo.

Es la luz de mi vida. Apareció de pronto, sin aviso alguno, simplemente la vi delante de mí y comprendí que mi deber era seguirla, donde quiera que fuera, como quiera que fuera, a ciegas, sin analizar su contenido.

Es como una orden divina que se acata sin saber por qué.

A pesar de que la razón avisa siempre, pone las señales de alerta, seguiré el resplandor que me ha encaminado exactamente hasta el sitio donde hoy me encuentro, con todo lo logrado y lo perdido, con la experien…

Una salida fácil

Hemos luchado por llegar al sitio donde actualmente nos encontramos, nos hemos esforzado a cambio de tener una satisfacción personal.
Siempre resulta gratificante poder decir: “¡Lo logré!”. Y más gratificante es, si ese logro es producto de un esfuerzo limpio, propio, que las ayudas recibidas fueron otorgadas con la voluntad de quien las dio y no arrebatadas a la mala.
Un logro alcanzado pasando por encima de otros no puede ser satisfactorio, aunque sea un sueño alcanzado, siempre habrá alguien que se quede con un mal sabor de boca, con una lastimadura, con la sensación de que se aprovecharon de su buena voluntad.
Pero, además de sentir algunas satisfacciones con nuestro esfuerzo, siempre queda una sensación como que no acabamos de llegar a donde queremos, como que otros se adelantan por medios poco recomendables, como que a la a la mala es mejor y fácil.
Es muy común escuchar comentarios sobre el triunfo de alguien, siempre se pone en duda la capacidad del triunfador para hacerlo limpiam…

Hombre de bien

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Cada mañana una nueva esperanza llega junto con el amanecer, los primeros rayos del sol traen consigo la ventaja de estar ante un día inédito, que se irá llenado con cada una de nuestras actividades y se debe tener cuidado de no llenarlo con rutinas aburridas.
Por eso, a partir de hoy digo que soy el ser más importante del día, el que tiene muchas cosas por hacer, quien tiene para sí solo el amanecer y para ir inventando las cosas que llenarán la historia de este día, que en alguna ocasión contarán los nietos, como la hazaña del héroe aquel que fundó su familia.
Hablar en primera persona será de ahora en adelante el pan diario, yo como centro del Universo, como único e irrepetible que se da a la tarea de construir la vida con todos los elementos que están ahí, para todos y que basta sólo con estirar la mano y tomarlos, porque así es la naturaleza, simple, pura y para todos.
Son los humanos quienes han complicado la simpleza de vivir, llenando de rutinas y obligaciones cada hora, cada dí…

El tiempo acaba con todo

El tiempo se va comiendo todo, con calma, despacito, va dejando nada en los espacios donde pusimos la vida.
Ese sarcástico fenómeno que no se ve, pero aniquila para dar paso a lo nuevo, nuevo que desde su primer momento comenzará a sufrir la tortura del tiempo, el viejo tiempo, el de siempre, el que no perdona, el que va más allá de la voluntad de Dios.
Y es que cuando la vida comienza, se ve un inmenso camino recto que pareciera no tener fin; lo nuevo no siente su tránsito por el tiempo hasta notar que el ciclo termina y aquellos valores formados, construidos en el transcurso, deberán ser negociados en condiciones desventajosas.
Como una ironía, el tiempo da vueltas y regresa al punto de partida; pero el sitio no está ahí o no es el mismo.
De aquella necesidad de protección, de aquellos cuidados infantiles, dados con ternura e ilusiones, pasamos a ser independientes, a buscar un lugar en el mundo, a perseguir sueños, a sentirnos dueños del universo, a construir la vida propia, a justific…

Sueño que vuelo

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Surco mis espacios con la velocidad que indican mis sentidos, a pesar de la importancia del ámbito donde sobrevivo, dejo de lado obligaciones y me lanzo a la aventura; esa que no pruebo desde hace décadas y que fue la fiel compañera, dadora de experiencias y emociones grandes, dejando huellas en el cuerpo, cicatrices que son la muestra real de haber vivido intensamente.
Esta vida me ha tocado vivir, sin pedirla, sin buscarla, llena de sueños y esperanzas, de mentiras y verdades, de ilusiones y realidades duras y placenteras, paso a paso la he soportado y gozado.
No he tolerado grilletes ni rejas. Las jaulas quedaron eliminadas de mi forma de vivir, por eso siento que los pájaros y las nubes son mis aliados incondicionales.
El aire de las celdas es viciado, se enrarece con la rutina, se contamina y enmohece con las tradiciones, con las quejas y los dolores que genera el encierro; por eso salgo al viento y me monto en sus silbidos, que me lleve donde vaya, que me azote en las palmeras y me…

En busca de más ilusión

Cambiar, es lo que todos esperamos de nuestra pareja; pero no afrontamos que esperan lo mismo de nosotros.
Pudiste conocer a quien ahora te acompaña y quedar atrapado entre su personalidad, entonces decidiste que habías encontrado al amor de tu vida. Te subyugaba su conversación, los detalles te enloquecieron y sus caricias aún más.
Luego comenzaron a vivir juntos, a verse todo el día, todos los días. El encanto comenzó a desaparecer o, mejor dicho, a esconderse entre la rutina cotidiana, comenzaste a resaltar más los defectos o aquellas manías que no viste cuando la ilusión imperaba.
De pronto, subes en el nivel de importancia pequeños detalles de las costumbres que tu compañía trae desde el hogar paterno: que deja el baño mojado, que no acomoda su ropa sucia, que se ve mal sin peinarse en las mañanas, que ronca, que...
Y aquella conversación, las caricias y los detalles que te enloquecieron, se fueron.
¿Y qué has hecho para rescatarlos?
Pero te guardas tus comentarios; entonces comienza l…

¡No tienes derecho!

Alguna vez pasaste por este camino que hoy notas intransitable, la maleza lo ha cubierto y las piedras que antes sorteaste hoy te parecen demasiado grandes y filosas, como un insalvable obstáculo, como un enorme reto que te niegas a aceptar.
Hoy el destino te acomoda otra vez en la misma encrucijada donde comenzaste tu vida, hoy tienes la oportunidad de no cometer los errores que no viste la primera vez, un poco de reflexión basada en la experiencia adquirida podría indicarte los yerros que vienes cargando desde entonces y que siempre preguntas ¿por qué a ti?
Pareciera que nunca caminas hacia atrás y que cada día el horizonte es diferente, con nuevas aventuras, y paisajes distintos cada vez. Pero no puedes descubrir por qué hoy, precisamente hoy estás como al principio; viendo la misma vereda pero envejecida y descuidada.
Esa es tu vida. Cada piedra que al principio salvaste, nuevamente se acomoda frente a ti y la ves imposible; ahora te complicas, cuando afirmas que la seguridad es tu a…

¡Viva la vida!

Por fin pude salir de ese cajón apestoso, ahí fueron a dejarme mis amigos y parientes.
Hace ya un año de ese suceso, hoy puedo pasearme por otros lugares.
Aquí no hace frío como habían dicho, es un sitio muy democrático, llegan de todos colores y sabores, ricos y pobres, altos y chaparros, hombres y mujeres y todos.
Sin ninguna diferencia pasan a esa especie de sala de espera, de uno a uno son sometidos a una rápida revisión para poder decidir a que lugar lo enviarán.
No es el infierno ni el paraíso, es como un inter., como la sala de llegadas de una terminal de autobuses; aquí cada quien jala hacia el lugar que le corresponde.
Me veo y me reviso y me doy cuenta que ya no tengo el corazón, ese que latía con fuerza cuando algo me emocionaba, pero recuerdo que se me despedazó luego de una decepción. Tampoco tengo el hígado, él se quedó verde luego de aquel coraje que me mandó al hospital.
Pregunté por mis ojos, las dos piezas que me permitieron adorar los colores, la luz y el rostro hermoso d…